SABANA SANTA DE TURIN
LAS MONEDAS DEL ENIGMA III
El "Cristo cojo" Bizantino
Para terminar esta primera parte de nuestro trabajo, nos queda comentar la leyenda
de "El Cristo cojo de los bizantinos". Efectivamente, la observación
de la Síndone ha influido, sin lugar a dudas, en los artistas. Aquí
entra a escena la denominada "curva bizantina" debida a que los artistas
estaban convencidos, por haber visto la Síndone, que Jesús tenía
la pierna izquierda más corta que la derecha, por lo que daban a sus
representaciones y a la altura de la pelvis una curva convexa en el lado derecho,
con el objetivo de que los pies fuesen clavados a la misma altura.
El
Hombre de la Síndone parece, en efecto, tener una pierna más corta
que la otra, debido a la superposición del pie izquierdo sobre el derecho
en la crucifixión, luego la rigidez cadavérica hizo que se quedara
fijada en esa posición. De este detalle nace la leyenda del "Cristo
cojo" que tanta influencia habría de tener en la Cruz Ortodoxa,
que se representa con uno de los tres brazos horizontales, el inferior inclinado,
como para clavar en ella realmente a un hombre cojo. Esta tradición del
"Cristo cojo" condicionó igualmente a la representación
del Niño Jesús, y así vemos muchas representaciones de
la Virgen con el Niño en brazos, a menudo, los pies de Jesús aparecen:
uno, normal; el otro torcido y más corto. Como era de esperar, también
se ha encontrado este detalle en una moneda bizantina, en la que podemos ver
una representación de Cristo sentado en la que solamente se aprecia un
pie (F.8 y 9). Pero no acaban aquí los estudios numismáticos sobre
la Síndone, como podemos ver a continuación.