Tazacorte durante el siglo XX. Salvador González Vázquez
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5. La II República (1931-1936).

En abril de 1931, el triunfo electoral de los republicanos en las principales ciudades del España y el exilio del Rey Alfonso XIII dejaron paso a la instauración de la II República. En Tazacorte, se abre una de las etapas más intensas de su historia. Liberales y republicanos la inician celebrando el cambio de régimen por las calles del pueblo lanzando voladores y gritando "¡Vivas!". Después, a lo largo del período republicano, en Tazacorte van a ocurrir dos hechos esenciales: la entrada en la escena política de las clases populares y, a partir del año 1933, la crisis económica.

5.1. Tazacorte comunista.

Desde principios de siglo, en Tazacorte, una parte importante de los comerciantes, empleados y propietarios medios se había alejado del Partido Conservador, caciquismo dominante en La Palma, para adscribirse al Partido Liberal o, en menor medida, al Partido Republicano. Hasta la II República, la política en Tazacorte, la hacían los estratos más altos de la población: una minoría integrada en la tendencia liberal o en la facción conservadora. Los pequeños propietarios y los asalariados podían simpatizar con uno u otro bando pero no intervenían en las decisiones políticas. Sin embargo, la proclamación de la II República transformó este escenario político. La democracia trajo consigo la participación directa de las clases populares en política. Las agrupaciones socialistas, las comunistas y los sindicatos movilizan a las clases más bajas de la población para que participen con sus intereses en política y lleguen a alcanzar el poder en los ayuntamientos, Cabildo y gobierno del país. Concretamente, Tazacorte va a tener un gran desarrollo sindical y un importante auge del comunismo. Así, en 1931, se refunda el sindicato Oficios Varios. En 1932, se constituye la comunista Agrupación Obrera y Campesina. En 1933, la Agrupación Obrera y Campesina gana por mayoría absoluta las elecciones municipales y obtiene seis concejales. En 1934, ya se han afiliado a Oficios Varios la totalidad de los 800 asalariados y pequeños campesinos censados en Tazacorte. En 1936, la Agrupación Obrera y Campesina obtuvo 955 votos para el Frente Popular de Izquierdas, 72,2% de los votos, siendo la victoria más holgada que las izquierdas tuvieron en todos los municipios de La Palma.

Las razones por las que Tazacorte se hizo comunista de una manera tan apabullante durante el período republicano fueron tres.

En primer lugar, la II República refuerza el papel de los sindicatos que se llegan a convertir en agencias de colocación, pues son los que reciben las demandas de empleo de los patronos y les proporcionan personal entre sus afiliados. Este hecho será fundamental porque, a partir de este momento, no serán los patronos quienes adjudiquen puestos de trabajo, sino el sindicato, por turnos, entre sus militantes. Muchos obreros se afiliarán a los sindicatos, en un principio, no por ideología, sino para obtener un empleo.

En segundo lugar, la libertad de expresión que trajo consigo la II República permitió difundir idearios, como el comunista, que propugnaban mejorar las condiciones de vida de la población trabajadora. En Tazacorte existía el caldo de cultivo. Una población sin tierras que cobraba jornales bajos, trabajaba jornadas de sol a sol, no tenía seguros de enfermedad, ni pensiones, ni buenas viviendas, ni acceso a la educación…. En este panorama social, la propaganda comunista arraigó la conciencia de ser una población explotada.

En tercer lugar, para que la acción sindical y la propaganda marxista consolidasen su eficacia tuvieron que demostrar su fuerza y romper las amarras ideológicas que ataban la población trabajadora a las clases altas del pueblo. Conforme el sindicato de Tazacorte vaya consiguiendo logros para los obreros agrícolas como la reducción de la jornada laboral, el aumento de los salarios y la defensa de sus derechos la población trabajadora comprueba que los sindicatos son verdaderamente fuertes para enfrentarse a la patronal y defender sus intereses, y por tanto, se afilia mayoritariamente a Oficios Varios y a la Agrupación Obrera y Campesina. Además, el sindicato, a cambio de una cuota mensual, ofertó seguros sociales a todos sus afiliados y pensiones para los obreros más desfavorecidos, con lo que incluso trabajadores de ideología contraria se inscribieron en los sindicatos para acogerse a esos beneficios.

5.2. La crisis económica.

La década de los 30 pudo haber sido la mejor del siglo XX para Tazacorte. Por fin, en 1934, se inició la construcción del muelle, se abren varias escuelas y el analfabetismo desciende a la mitad en cinco años.

La población trabajadora de Tazacorte aumentó su nivel de vida porque se cobraron salarios más altos, porque la agricultura platanera, las faenas portuarias y las obras en el muelle de Tazacorte daban trabajo a la mayor parte de la población y porque los sindicatos aseguraban, por una cuota de cinco pesetas al mes, médico y botica gratuita. El desarrollo cultural del pueblo alcanzó niveles altos, como muestra el hecho de que se llegaran a publicar tres periódicos en la localidad: Tribuna Libre, Tribuna y El Mundo.
Sin embargo, la crisis económica que arriba a La Palma en torno al año 1933 agrava el enfrentamiento político y social de la II República y convierte la mejor década en la más dura experiencia de los bagañetes en todo el siglo. La depresión mundial originada por la caída de la bolsa de Nueva York el año 1929 hizo que los principales países compradores de plátanos dejaran de adquirir la producción de nuestro Archipiélago y prefirieran las bananas de sus propias colonias. Esto originó -en toda Canarias- un descenso muy importante en las cantidades vendidas y en los precios percibidos.

5.3. Derechas e izquierdas.

Las elecciones generales celebradas en febrero de 1936 fueron vencidas en España por las izquierdas. En La Palma, sin embargo, se impusieron las derechas, excepto en cuatro municipios, incluidos la capital de la Isla y Tazacorte.

Después de haber perdido las elecciones nacionales, la preocupación de las derechas fue en aumento. Que los salarios volvieran a subir y que durante las procesiones de Semana Santa hubiera obreros que ofendieron a los feligreses fue algo que alarmó mucho a la población de derechas. El momento álgido se produjo cuando se celebró la manifestación del 1 de mayo. En esa ocasión hubo desfiles en varios pueblos de la Isla, incluido Tazacorte, en los cuales numerosos jóvenes obreros, perfectamente organizados y uniformados con camisas rojas, sostenían banderas con hoces y martillos y daban vivas a la revolución comunista. El miedo que esto provocaba en las derechas les llevó a impulsar un golpe de estado. Muchos derechistas se afiliaron a Falange Española, organización encargada de provocar incidentes que después justificaran una rebelión militar. En Tazacorte se produjeron acciones de la, en aquellos momentos, ilegal Falange Española. Concretamente, en junio de 1936, se colocó una bandera en la fachada de los almacenes de la casa exportadora Fyffes Limited, lugar de trabajo de una parte importante de los obreros afiliados al sindicato de mayoría comunista, Oficios Varios. Un mes más tarde, la colocación de banderas falangistas vuelve a repetirse.

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